[Crasas] Origen y características, tipos de plantas crasas

Origen y características Las plantas crasas —también conocidas como “suculentas”— son originarias de climas con temperaturas extremas, como el desierto; esto hace que sean plantas duras, capaces de soportar climas y condiciones muy adversos. Las suculentas tienen las hojas, el tallo y la raíz gruesos —de ahí su nombre “crasas”—; todos ellos les permiten almacenar una reserva de agua. Muchas suculentas realizan la fotosíntesis a través de la superficie del propio tallo en vez de a través de sus hojas. El cactus es en realidad un tipo de suculenta. En algunas variedades, su cuerpo redondo le ayuda a acumular el agua y minimizar la evaporación; en otras variedades, sus hojas se han convertido en espinas que les protegen de herbívoros y además les ayudan a captar y retener el agua del rocío por condensación.

Crasas: Reproducción, parte II

Recordando los tipos de reproducción Hay ciertos tipos de plantas crasas sin flores o con flores estériles que no pueden reproducirse por semillas, y de forma obligatoria deben ser reproducidas por cualquiera de las otras cuatro formas: por hijuelos; por división de mata; por esquejes; por injerto. También se hace necesario reproducirlas por una de estas maneras cuando por su rareza buscamos un clon exacto de la crasa a reproducir, y no nos interesa la variabilidad genética que supone reproducir por semillas. En una entrada anterior vimos el paso a paso sencillo para dos tipos de reproducción de plantas crasas que resultan muy fáciles de llevar a cabo con éxito incluso por principiantes, como son la reproducción por hijuelos y la reproducción por división de mata. En la entrada de hoy veremos un tipo de reproducción que también resulta muy fácil para todos aquellos que quieran reproducir crasas y no lo hayan hecho antes: la reproducción por esquejes (de hoja y de tallo).

Plantas crasas: Cuidados básicos

Las crasas son plantas especialmente resistentes y duras; aún así, agradecen ciertos cuidados, racias a los cuales conseguiremos ejemplares más fuertes, vistosos y longevos. Maceta Habitualmente se recomienda que el material de la maceta en la que van a crecer las plantas crasas sea barro y no de plástico, ya que una maceta de este material puede retener un exceso de agua. Si optamos por una maceta plástica en exterior, debemos cuidar de que no se produzca ese exceso de agua, asegurando el drenaje con una cama de piedras en la base de la maceta. También podemos utilizar otra opción que otorga un excelente drenaje: macetas de fibra de coco. Personalmente no he tenido problema por el uso de macetas plásticas; las utilizo con frecuencia (para reproducirlas, siempre) y obtengo tan buenos resultados como en macetas de barro o de fibra de coco. En definitiva, lo importante es asegurarles siempre un buen drenaje.