La leyenda del Eguzkilore

Traemos un poco de magia hablando de una flor fascinante, muy popular en el País vasco y que forma parte de la mitología vasca: el Eguzkilore. En Euskera, Eguzki-lore significa literalmente “flor del sol”. El Eguzkilore llama la atención por su aspecto rudo, y tiene una simbología muy especial; podemos observarla colgada en puertas y ventanas de caseríos y viviendas de la zona vasco-francesa como parte de la cultura vasca o —como dice la leyenda— para proteger la casa y sus habitantes. Hay quienes tienen una flor seca, o una representación de ella de ella en diversos materiales como metal, madera, etc. Si nos fijamos, también la veremos a menudo en el día a día de País vasco representada en piezas de joyería, accesorios, ropa, etc.

Agate Deuna — Santa Águeda

El día 5 de febrero se celebra Santa Águeda (en Euskera: Santa Ageda, Santa Agata). En el País vasco es tradición que coros y cuadrillas salgan en víspera de Santa Águeda a cantar, ataviados con sus ropas de baserri, y entonando coplas emocionantes actualmente dedicadas a esta santa, al compás inolvidable de sus makilas (bastones). Es común que el dinero recaudado con las interpretaciones sea destinado a diversas causas sociales. Como muchas otras tradiciones que actualmente tienen un matiz religioso, en su inicio tuvo un origen pagano que posteriormente el Cristianismo fue cambiando, sustituyendo elementos paganos por otros cristianos. El rito ancestral que nos ocupa tenía el objetivo de despertar a la Madre Tierra (Ama-lur) tras el largo invierno, para dar paso a la primavera. El Cristianismo sustituyó a la Madre Tierra por Santa Águeda de Catania, primera mártir del Cristianismo, torturada tras negarse a ser forzada, y actualmente considerada “protectora de las mujeres”. En esta tradición, igual que en otras de la cultura vasca, podemos encontrar una mezcla de elementos paganos con otros cristianos, como la representación de Santa Ageda en forma de gata.