Escritura de la propiedad: escritura original, copia simple y copia autorizada

Lo que se entrega al propietario es una copia. Cuando un propietario extravía esa copia de la escritura de su propiedad, la solución es tan sencilla como acudir a la notaría donde se redactó y firmó la escritura, a pedir una nueva copia de la misma. En cuestión de dos o tres días, el propietario podrá disponer de dicha copia. Según la normativa actual, existen dos tipos de copia de la escritura de una propiedad: copia simple y copia autorizada.

Casa segura en vacaciones

Cuando nosotros descansamos, los amigos de lo ajeno no lo hacen; por esto debemos tomar todas las precauciones posibles y seguir unas recomendaciones básicas sobre seguridad. Cuando salimos de vacaciones e incluso en ausencias cortas, nuestra casa puede quedar expuesta a ladrones. Vamos a ver cómo mantener nuestra vivienda segura en épocas vacacionales, festivos, fines de semana… en todos esos momentos en los que salimos de casa por más o menos tiempo. Seguirlas no es una garantía total contra robos, pero pondrá las cosas más difíciles a los ladrones. Se trata de dificultar la entrada a extraños y hacer que nuestra ausencia sea lo menos evidente posible.

Nota simple

La nota simple registral es un documento informativo sobre una propiedad, que recoge la identificación y descripción de una finca, sus titulares, sus cargas y gravámenes. Cuando queremos adquirir un inmueble, es importante conocer su nota simple registral actualizada antes de comprometernos a nada. El contenido principal de una nota simple es: 1. Datos iniciales: Registro de la Propiedad emisor de la nota simple, número de petición y motivo alegado para la emisión. 2. Descripción de la finca: identificación de la propiedad (referencia catastral), dirección, metros cuadrados, división, lindes, etc. 3. Titulares de la finca: identificación de todos los titulares registrales de la finca, y porcentaje de propiedad de cada uno de ellos. 4. Cargas: hipotecas, embargos, subastas judiciales, afecciones fiscales, usufructuarios, servidumbres, arrendamientos, etc. Hay varios momentos en que podemos necesitar la nota simple de una propiedad: