[Crasas] Origen y características, tipos de plantas crasas

Origen y características Las plantas crasas —también conocidas como “suculentas”— son originarias de climas con temperaturas extremas, como el desierto; esto hace que sean plantas duras, capaces de soportar climas y condiciones muy adversos. Las suculentas tienen las hojas, el tallo y la raíz gruesos —de ahí su nombre “crasas”—; todos ellos les permiten almacenar una reserva de agua. Muchas suculentas realizan la fotosíntesis a través de la superficie del propio tallo en vez de a través de sus hojas. El cactus es en realidad un tipo de suculenta. En algunas variedades, su cuerpo redondo le ayuda a acumular el agua y minimizar la evaporación; en otras variedades, sus hojas se han convertido en espinas que les protegen de herbívoros y además les ayudan a captar y retener el agua del rocío por condensación.

Crasas: Reproducción, parte II

Recordando los tipos de reproducción Hay ciertos tipos de plantas crasas sin flores o con flores estériles que no pueden reproducirse por semillas, y de forma obligatoria deben ser reproducidas por cualquiera de las otras cuatro formas: por hijuelos; por división de mata; por esquejes; por injerto. También se hace necesario reproducirlas por una de estas maneras cuando por su rareza buscamos un clon exacto de la crasa a reproducir, y no nos interesa la variabilidad genética que supone reproducir por semillas. En una entrada anterior vimos el paso a paso sencillo para dos tipos de reproducción de plantas crasas que resultan muy fáciles de llevar a cabo con éxito incluso por principiantes, como son la reproducción por hijuelos y la reproducción por división de mata. En la entrada de hoy veremos un tipo de reproducción que también resulta muy fácil para todos aquellos que quieran reproducir crasas y no lo hayan hecho antes: la reproducción por esquejes (de hoja y de tallo).

Carlina acaulis

Características Esta planta espinosa es un cardo silvestre de la familia de las Asteráceas (Asteraceae), también llamadas compuestas (Compositae). Es una planta herbácea vivaz, bienal (tarda 24 meses en completar su ciclo biológico; crece vegetativamente el primer año, y florece y da sus frutos el segundo año). Es perenne, hermafrodita, crece a ras de suelo y tiene unos 10-15 cm de altura y 20-25 cm de ancho. Las hojas espinosas crecen en una roseta de un diámetro aproximado de 20 cm.