Cada proyecto merece atención, seguridad y transparencia.

Mi trabajo como consultora inmobiliaria y mediadora se apoya en un compromiso claro: actuar con rigor profesional, ética y responsabilidad en cada operación.

Este código ético y deontológico no es una declaración genérica ni un mero formalismo. Es el marco real que guía mi forma de trabajar en la venta, compra, gestión y mediación de inmuebles, y define cómo me relaciono contigo desde el primer contacto.

Creo firmemente que cualquier profesional inmobiliario debería trabajar bajo principios explícitos, comprensibles y accesibles para sus clientes. Para mí, la ética no es un valor añadido: es la base sobre la que se construye la confianza.

Trabajar bajo este código significa ofrecerte un acompañamiento seguro, honesto y humano, antes, durante y después de cada operación.


Legalidad y transparencia.

Conozco y aplico la legislación vigente, tanto local como nacional. Me comprometo a asesorarte en todo momento de forma clara, comprensible y veraz, para que cada decisión se tome con información objetiva y completa.

No hay letra pequeña ni interpretaciones interesadas: hay claridad y responsabilidad profesional.

Especialización y formación continua.

La formación constante forma parte de mi compromiso contigo. Actualizo mis conocimientos y adapto cada servicio a la situación concreta de cada cliente.

Asumo la gestión de las operaciones de principio a fin, con criterio técnico, visión práctica y capacidad de análisis, sin improvisaciones.

Privacidad y confidencialidad.

Trato tu información personal, económica y patrimonial con absoluta discreción.

Cumplo el deber de secreto profesional y la normativa vigente en materia de protección de datos, protegiendo tu privacidad en todas las fases del proceso.

Gestión y verificación previa.

Antes de ofrecer o promocionar una propiedad, verifico su situación registral, posibles cargas, gravámenes y limitaciones.

Solo gestiono inmuebles con un acuerdo previo contigo como propietario o representante legítimo. Esto garantiza seguridad jurídica, claridad y confianza para todas las partes implicadas.

Publicidad objetiva y ética.

Presento cada inmueble de forma honesta, completa y ajustada a la realidad.

Evito cualquier información confusa, exagerada o engañosa. Mi objetivo es que todas las personas implicadas sepan exactamente qué están valorando y en qué condiciones.

Honorarios claros y justos.

Explico desde el inicio el alcance del servicio, los honorarios aplicables, quién los abona y en qué momento.

De este modo puedes decidir con tranquilidad, con total conocimiento y sin sorpresas posteriores.

Cartera limitada y atención personalizada.

Trabajo con un número reducido de propiedades y encargos.

Esta decisión me permite dedicar tiempo real, seguimiento continuo y atención directa a cada proyecto, garantizando un acompañamiento riguroso y responsable.

Mediación y conflicto de intereses.

Protejo tus intereses y evito cualquier conflicto, tanto propio como entre las partes.

Cuando intervengo como mediadora, busco acuerdos equilibrados, sostenibles y justos, priorizando siempre la seguridad jurídica, la comunicación y la tranquilidad de todos los implicados.

Relación profesional y colaboración.

Mantengo relaciones profesionales basadas en el respeto, la transparencia y la ética con otros agentes y profesionales del sector.

Evito interferencias en operaciones exclusivas, duplicidades de honorarios o prácticas que puedan perjudicar a las personas a las que acompaño.

Información y disponibilidad.

Este código está siempre a tu disposición.

Creo que la confianza se construye con información clara, accesible y coherente con la forma de actuar, no con promesas vacías.


← Volver

Mensaje enviado

Tu mensaje se ha enviado. En breve contactaré contigo. ¡Hasta pronto! Monika Lekanda Inmobiliaria