[Cláusula] Suministros (titularidad y cuenta de pago del arrendatario, plazo para los cambios, datos, penalización por incumplimiento)

1.- LAU. La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) establece lo siguiente en su artículo 20.3: «Los gastos por servicios con que cuente la finca arrendada que se individualicen mediante aparatos contadores serán en todo caso de cuenta del arrendatario». Es decir, el coste de los mismos corresponde al inquilino. 2.- Posibilidades. Hay varias formas de acordar la titularidad y la cuenta de pago a nombre de uno o de otro. La más recomendable, para arrendador y arrendatario, es cambiar tanto titularidad como cuenta de pago a nombre del inquilino, de forma que el importe de los consumos sea directamente asumido por él, con la ventaja de tener libertad para elegir potencia, tarifa, día de pago, etc. 3.- Modelo. Este modelo sirve para la opción más recomendable a la hora de organizar los suministros en un alquiler de vivienda habitual. Es decir, está elaborado para utilizarlo como cláusula en los contratos de alquiler en los que los suministros se entregan dados de alta a nombre del propietario, y las partes acuerdan que tanto la titularidad del suministro como la cuenta de pago van a ser cambiados por el arrendatario a su nombre y cargo, en un plazo de tiempo limitado, con una penalización por incumplimiento tanto del cambio como de las cantidades abonadas al arrendador hasta el cambio, y/o del plazo de abono de las mismas. 4.- Penalización. Es importante que queden claros los detalles relacionados con los suministros, ya que son frecuentes las diferencias en torno a ellos. En este caso, queda recogido que si el arrendatario incumple tanto el cambio como la obligación de asumir el gasto de suministros hasta dicho cambio, tiene por contrato una penalización que puede ser retenida de la fianza o reclamada por el arrendador. (...)

Titularidad y cuenta de pago de los suministros de una vivienda arrendada

Algunos aspectos relacionados con los suministros en viviendas de alquiler quedan regulados por la LAU (Ley de Arrendamientos Urbanos), y otros no. Las partes pueden acordar lo que voluntariamente consideren oportuno, siempre que no sea contrario a Ley. Es importante dejarlo claramente especificado, poniendo especial atención a los detalles, para evitar confusiones y malentendidos. En esta entrada veremos: Qué suministros son básicos Quién asume el pago del alta de los suministros básicos de una vivienda arrendada Quién asume el pago del consumo de los suministros básicos de una vivienda arrendada Posibilidades de titularidad de los suministros y pago de los mismos Por qué es recomendable que titularidad y cuenta de pago estén a nombre del inquilino Cláusula: quién y cuándo realiza los cambios Con qué documentación y dónde se realizan los cambios Documentación relacionada

Ficha técnica de la propiedad (básica)

Cuándo y cómo utilizar este modelo 1.- Transparencia y claridad en la información. La ficha técnica de una propiedad nos ofrece información sobre los datos y características principales de un inmueble de cara a su comercialización. Datos objetivos y relevantes como ubicación, estructura, dimensiones, distribución, condiciones de la venta o el alquiler. Esto permite dar a todas las partes información objetiva, unificada y transparente. Sin sorpresas. 2.- Interés para el profesional. La utilización de una ficha técnica permite al profesional tener una imagen clara y rápida de las principales características del inmueble, además de poder compartir esta información con compradores o inquilinos interesados, y profesionales colaboradores. 3.- Interés para el comprador. Es de vital importancia para el comprador de un inmueble, ya que le permite conocer de forma clara las características y datos técnicos del mismo, así como poder compararlo con otros inmuebles similares. Conocer la ficha técnica de una propiedad de la forma más detallada posible evitará sorpresas y desacuerdos entre comprador y vendedor. 4.- Formato. Hace tiempo la ficha técnica se ofrecía en modo impreso a los interesados. Hoy día se utiliza cada vez más el formato digital, e incluso interactivo. (...)